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¿Frustrado por no poder cambiar su organización?

Hay un mito frente al ejercicio del liderazgo el cual consiste en creer que toda relación de mando y obediencia, propia del liderazgo, se da en circunstancias normales de aceptación y legitimidad del mando.

Por lo que he observado en las organizaciones y como profesor de Inalde Business School, las personas, departamentos o áreas de la organización tienen resistencias frente a las nuevas directrices de sus líderes por miedo, comodidad, simple incertidumbre o por temor a perder poder y, en otros casos, cuando el mundo viejo genera más beneficios que las promesas inciertas del mundo nuevo.

A lo anterior podemos sumarle que hoy en día han aumentado los procesos de cambio en las organizaciones, los cuales, como las fusiones y adquisiciones, las alianzas estratégicas, la internacionalización, el ingreso de nuevos competidores, entre otros, son cada día son más frecuentes.

En consecuencia, toda propuesta de cambio se enfrenta a luchas políticas y personas que aparentemente están de acuerdo, pero en silencio boicotean el proceso. Como resultado de esto, el cambio es uno de los procesos con mayor tasa de fracaso en las organizaciones.

¿Por qué fracasan los intentos de transformar una organización?

Las organizaciones fracasan en la mayoría de las veces sus intentos de transformación por una sencilla razón: la falta de compromiso de quien hace cabeza. Suena paradójico, pero si el primer ejecutivo de la organización no está convencido de las decisiones que hay que tomar o del nuevo rumbo y los riesgos de la nueva dirección, sencillamente cualquier esfuerzo de cambio será en vano.

El reconocido profesor de la escuela de negocios de Harvard, Andrews, solía decir que una empresa era “la sombra alargada de una persona”, lo cual significa que toda compañía es una simbiosis entre el gerente general y la empresa misma. Es decir, es una relación muy estrecha donde no hay fronteras.

De igual forma, las decisiones marcan la dirección y el ritmo de las organizaciones. Por eso todo proceso de cambio exige que el primer ejecutivo tome sin dilaciones y sin miedos las decisiones que los nuevos objetivos y retos exigen.

Por estas razones, si de antemano sabemos que la tasa de fracasos es tan alta, antes de iniciar cualquier proceso de cambio se requiere de un pleno convencimiento del gerente general. Si esto no es posible, la solución será contar con uno nuevo que sí quiera tomar decisiones, correr riesgos y avanzar en una nueva dirección.

Artículo publicado originalmente por Dinero (haga clic para visitar).

Publicado el 11/09/2017Categorizado en Desarrollo Humano y Organizacional

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